miércoles, 9 de julio de 2008

¿La o diosa Ingrid?

Al fin alguien lo dijo y ese es Daniel Samper. Ya estaba asqueado con tanta pantalla mediática en donde una vez más el tropicalismo ingenuo exalta a la problemática Ingrid a la presidencia, y a cuanto premio mundial existe sin descartar dizque el Nobel de Paz. ¡Abrase visto!

Cuántos problemas le causó al Estado y a la cabeza del gobierno colombiano la terquedad de la "heroína" en contra de las recomendaciones de no ingresar a la zona insurgente donde al final terminó plagiada. Se olvidan los señalamientos desfavorables y casi injuriosos de la señora Pulecio y sus hijos contra el presidente Uribe, cabalgando llorosa en los hombros de Sarkosy. "Todo se lo debo a Francia" lo dijo Ingrid en su otra patria. Tamaño híbrido a quien recomiendan lanzarse a la presidencia. Ahora falta que la condeconderen con la Gran Cruz de Boyacá y cuantas medallas haya en Cámara y Senado.

Cuando pase esta euforia se empezarán a conocer verdades... Algún día Clara hablará (Y ella que se ofreció voluntariamente, esa sí con tamaña fidelidad, a no dejarla sola en su cautiverio). Ya habló su esposo Lecompte. Pero dejo que Daniel Samper, que tomo de su columna en El Tiempo, diga lo que muchos, pero muchos colombianos pensamos. Son injustas tantas falsas coronas de gloria frente a la humildad de nuestros verdaderos héroes militares y policías que le duplicaron años en cautiverio y entregaron su libertad y aún su vida en defensa de nuestras vidas, honra y bienes.

"Probablemente no ha habido ningún relato de secuestrados tan dramático como el del sargento John Jairo Durán, rescatado la semana pasada con Íngrid Betancur y otros trece rehenes, cuando contó cómo habían sido las últimas semanas del capitán de la Policía Julián Ernesto Guevara, muerto prácticamente en sus brazos en enero del 2006 al cabo de siete años de cautiverio. Él y sus compañeros cayeron en manos de la guerrilla tras resistir hasta el último cartucho durante una emboscada en Mitú. Guevara ya casi ni comía pues, dijo Durán, los carceleros de las Farc le exigían, para darle su ración, que mendigara el pan e insultara su uniforme, y el capitán se negó a humillación semejante. Falleció a los 40 años, quebrantado, encadenado, esquelético y en estado de extrema debilidad.

De no haber sido por el conmovedor relato de Durán, quizás nunca habríamos sabido de este valiente oficial de modestos orígenes que quedó sepultado para siempre en la jungla, lejos de su madre, su mujer y su hija. Como Guevara y Durán, decenas de ciudadanos ignorados -en su mayoría soldados y policías- sufrieron y aún sufren la infame esclavitud del secuestro. Se justifica, pues, el regocijo con que celebramos todos el feliz suceso de la operación 'Jaque', cuya precisión quirúrgica contradice el supuesto oxímoron de la "inteligencia militar". Bien merecen el reconocimiento por la hazaña las Fuerzas Armadas, el presidente Uribe, el ministro Santos y cuantos participaron en ella. ¿Hubo dinero de por medio? Poco importaría: es buen trueque derramar dólares para no derramar sangre.

Hay, sin embargo, dos ingredientes del festejo que me preocupan, y procuraré escoger cada letra y cada palabra en lo que voy a escribir porque, como están las cosas, un malentendido podría atraerme el diluvio universal de oprobios. El primero es que existe un odioso toque clasista en la celebración. Proclamo mi alegría por el rescate de Íngrid, mi admiración por la actitud que observó durante el cautiverio (igual a la de casi todos los demás rehenes) y mi aplauso por sus declaraciones solidarias. Pero el huracán mediático que sopla desde Francia -y esto no es culpa de ella, por supuesto- olvida a los ciudadanos humildes que atravesaron penurias iguales o peores, como el heroico capitán Guevara.

Se propone a Íngrid para el Premio Príncipe de Asturias y el Nobel de la Paz. ¿Por qué no también al subintendente John Frank Pinchao, que escapó tras nueve años de cautiverio, anduvo por la jungla 17 días y ofreció datos claves para el rescate del miércoles pasado? ¿Por qué no a los uniformados aprehendidos mientras prestaban un sacrificado servicio a sus compatriotas que cumplirán once años enjaulados como animales? ¿Por qué no el cabo segundo William Pérez, de quien Íngrid dice que le salvó la vida con sus palabras y su cuidado? Surge un agravio comparativo cuando se exalta solo el indudable valor de la secuestrada de mejor familia y se ignora a los demás. Más aún cuando, según la prensa europea, Íngrid dijo en París: "Le debo todo a Francia" (Público, Madrid, julio 5/08).

El segundo elemento irritante es el bochornoso espectáculo político que desató el rescate. Casi todos los grupos se descaran por conquistar ese as electoral que se ha vuelto Íngrid y ya calculan alianzas y réditos de su apoyo. Quienes le tenían escasa consideración cuando era una candidata marginal y sin posibilidades hoy le cantan himnos de gloria y aspiran a que les conceda un baile, una mirada.

Lo mejor que podemos hacer es olvidar la mezquina vara de premios, enfocar todos los esfuerzos por sacar a los secuestrados que aún siguen en el infierno y convencer a las Farc de que su aventura no tiene futuro y debe terminar cuanto antes y de la manera menos sangrienta posible.

cambalache@mail.ddnet.es

Daniel Samper Pizano"

¿Ya leyó a Poncho Rentería en "Ingrid se está pifiando"? Ahí le dejo ese enlace para reafirmar, desde otros puntos de vista, lo que dice Daniel Samper y miles de colombianos más.

El escritor izquierdoso Fernando Vallejo (quien parece conocerla a fondo en sus pretenciones políticas) le dedicó un no muy delicado artículo cuyos principales apartes publicó La Repúbica de Montevideo Uruguay. Desde Brazil la calificó de oportunista y manipuladora. ¿Qué razones tendrá?


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7 comentarios:

Carlos dijo...

Doña o diosa acapara la atención y el reconocimiento como si fuera la unica que tuvo que sufrir.

Pero hay héroes silenciosos que se están pudriendo en la selva (secuestrados) o que lo han hecho durante estos años como son los militares que llevan años internados en las selvas combatiendo a sol y sombra a la guerrilla. Lastima que ellos no tiene una ciudadanía extranjera


Un saludo y que bueno fue volver

Anónimo dijo...

Gracias Don Jorge por tan exquisito argumento. Sin embargo, tengo una pregunta -casualmente, no favorece mucho a nuestro Presidente-: ¿cómo tener por primer mandatario de los colombianos a quien pretendende abiertamente lograr la paz por medio de la guerra?
GuillermoCheo

Don Jorge dijo...

Guillermo Cheo, gracias por su comentario. Creo firmemente que la respuesta está en los votos que lo reeligieron y en los que obtendrá o no en una segunda si se lanza.

Don Jorge dijo...

Carlos: ¡Qué bueno tenerlo en mi blog! Muy cierto lo que observas, mas mira como los sencillos pueblos y barriadas de donde son oriundos nuestros soldados y policías han tributado sentidas bienvenidas. Personalmente me ha conmovido el calor con que se aplaude o simplemente admira al liberado que sobre un humilde carro de bomberos quieren abrazar a sus coterráneos. Mejor que cualquier medalla y bombo mediático. Me acabo de enterar que Ingrid dedicó la recién impuesta medalla de la Legión Extranjera (¿o de Honor?)a Colombia y sus secuestrados. Loable gesto.

Anónimo dijo...

http://www.libresparasiempre.org/

“Le ordeno al Estado Colombiano que en cumplimiento de su deber constitucional…Si yo llegara a ser secuestrado…Emprenda un operativo para rescatarme…A sangre y fuego…Cueste lo que cueste…Y asumo la responsabilidad ahora que soy libre…Y decido”

Inscribámonos colombianos de bien, Que si nos pasa a nosotros, no pasemos a ser una simple mercancía que se compra, se vende o se canjea…ya basta de que estén jugando con los sentimientos de nuestros familiares…No mas Violencia…No mas secuestros…No mas mentiras…No mas FARC

Pásenlo

http://www.libresparasiempre.org/

Anónimo dijo...

hasta que por fin alguien se atreve a expresarlo publicamente... es verdad que es una gran alegria la libertad de Ingrid, pero y el resto? estoy muy de acuerdo con la desiguladad, con se ha menejado la situacion, incluyendo los medios de comunicaciòn, yo vivo fuera del pais y lanotica era, la liberacion de Ingid y 14 reenes mas... acaso los otros no tiene nombre? o no vvieron lo mismo o peores situaciones de indolencia y dolor en la selva?.. ojo que no caigamos nosotros en lo mismo, en ser arrodillados, chupa medias... y eso de unir su voz a los colombianos mañana 20, desde francia, ...!que falta de comproso y lealtad con el pais" ...
que el Señor nos ayude a todos a tener actitudes de paz y reconciliacion.

Don Jorge dijo...

A Anónimo de "Libres para siempre": Muy oportuno su envío. Lo he destacado como entrada a la fecha. Espero que mis lectores lo multipliquen utilizando el enlace que se adjunta.

Para Anónimo en "...fuera del país...": El espíritu de su comentario es un denominador común a quienes sanamente criticamos la parcializada preponderancia mediática a favor de una con cuasi desconocimiento de otros. Mas creo que ni ella ni los otros son culpables. Son el sujeto pasivo del "profesionalismo del contenido" de nuestros periodistas que se dejan arrollar por el cascarón del hecho. Yo que tangencialmente fui responsable de algunos noticieros radiales, me conozco el almendrón. Gracias por leerme y comentar.