lunes, 3 de marzo de 2008

Foro Penal Venezolano rechaza discurso de Hugo Chávez Frías a favor de las FARC

Iván Márquez (FARC), Hugo Chávez, Piedad Córdoba

Este blog no puede ser indiferente a las afrentas que viene recibiendo mi patria, Colombia, del Teniente Coronel Venezolano Hugo Rafael Chávez Frías

El siguiente artículo es tomado de la web Analítica.com al que remitimos al lector para mejor y más amplia información.

EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA HUGO CHAVEZ FRÍAS COLOCA A VENEZUELA EN RIESGO INMIMENTE DE CONFLICTOS INTERNACIONALES

Por : Mónica Fernández Sánchez

Para los miembros del Foro Penal Venezolano las últimas declaraciones del Presidente Hugo Chávez Frías con relación a la actuación soberana del Gobierno Colombiano en contra de grupos irregulares, terroristas y perpetradores de delitos graves contra los Derechos Humanos colocan al pueblo venezolano en un inminente riesgo de conflictos internacionales, a la vez que se constituyen en muestras peligrosas de violación de la soberanía y autonomía de otros países.

El discurso presidencial violento nos coloca en un país que fomenta la cultura de la violencia, generando conflictos ficticios y opacando los reales e internos. Constituirse en un defensor de las acciones de las FARC y sus miembros es para el Foro Penal Venezolano avalar por acción o por omisión acciones delictivas injustificables y violatorias de los Derechos Humanos más fundamentales como la vida, la libertad, la integridad física entre otros. Las decisiones de movilización de las tropas militares venezolanas, la incitación dirigida a lograr un pronunciamiento del Presidente Ecuatoriano así como la orden de retirar al personal diplomático de la Embajada de Venezuela en Colombia lo convierten en partícipe de un conflicto que no le pertenece y provoca el uso indebido de los recursos venezolanos, así como provocará a futuro consecuencias más graves en las relaciones sociales, económicas y políticas con un pueblo hermano.

Desconocemos qué ha dado el Estado Venezolano a cambio de las liberaciones de secuestrados por las FARC, no tenemos control por parte de los Poderes Públicos de estas decisiones unilaterales y descontroladas del Presidente de la República, es decir estamos comprometidos como país en un conflicto que no nos pertenece, se ha tomado parte en él y peor aún se moviliza a los venezolanos miembros de la Fuerza Armada sin justificación contra un Estado Democrático legítimamente constituido como el de la República de Colombia en defensa de grupos irregulares y terroristas como las FARC. La muerte de Raúl Reyes ha provocado un estado de conmoción tal en el Presidente de nuestro país que no ha sido ni similar ante la violencia delictiva nacional que desconoce sistemáticamente la muerte de miles de Venezolanos por ausencia de políticas públicas coherentes en materia social y económica.

El reconocimiento de miembros de las FARC como camaradas, el trato del Presidente de la República al líder guerrillero Manuel Marulanda al calificarlo como "Comandante Marulanda" con quien reconoce realiza comunicaciones oficiales de Estado, y esta reacción de pretender amenazar a Colombia ante la caída del guerrillero incriminado por más de 100 hechos delictivos graves, debe llevarnos a rechazar categóricamente la unión con la ilegalidad, la incitación a la violencia y a la convalidación de graves violaciones a los Derechos Humanos. Hugo Chávez Frías no actúa a título particular sino como representante de un Estado en el cual somos los venezolanos ciudadanos, por ende estas acciones nos comprometen como pueblo y nos hacen cómplices de hechos sumamente graves a la luz de la legislación nacional e internacional, de allí que hacemos un llamado a todos los grupos de Derechos Humanos para constituir un frente único que alerte sobre las graves consecuencias que como país sufriremos de continuarse avalando hechos delictivos de tal magnitud.

monifersan@gmail.com
Fotografía ABP

1 comentarios:

HECTOR MESA dijo...

Saludando por aquí amigo Don Jorge. Y es cierto, no podemos dejar que un loco acabe la paz de nuestra región.